OpenBCM V1.08-5-g2f4a (Linux)

Packet Radio Mailbox

IZ3LSV

[San Dona' di P. JN]

 Login: GUEST





  
LW1DSE > TODOS    21.03.10 16:02l 251 Lines 12477 Bytes #999 (0) @ WW
BID : 1513-LW1DSE
Read: GUEST
Subj: La carta de Ren‚ Favaloro
Path: IZ3LSV<IK2XDE<DB0RES<DK0WUE<7M3TJZ<HG8LXL<XE1FH<LW1DRJ<LW8DJW
Sent: 100321/1421Z 40437@LW8DJW.#1824.BA.ARG.SA [Lanus Oeste] FBB7.00e $:1513-L
From: LW1DSE@LW8DJW.#1824.BA.ARG.SA
To  : TODOS@WW


[¯¯¯ TST HOST 1.43c, UTC diff:5, Local time: Sun Mar 21 11:21:45 2010 ®®®]

        Estimo  imprescindible su lectura y por ello reenv¡o este correo que
he recibido. Es  m s, considero imprescindible que su contenido se divulgue,
precisamente porque debemos considerarnos destinatarios del mensaje.

(Del Dr. Ren‚ Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas)

        Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, est  claro que
mi regreso a la  Argentina (despu‚s de haber alcanzado un lugar destacado en
la cirug¡a cardiovascular)  se  debi¢ a  mi eterno compromiso con mi patria.
Nunca  perd¡ mis ra¡ces.  Volv¡ para trabajar  en  docencia, investigaci¢n y
asistencia m‚dica.  La primera  etapa  en  el Sanatorio Güemes, demostr¢ que
inmediatamente  organizamos  la  residencia en cardiolog¡a y cirug¡a cardio-
vascular, adem s de cursos de post grado a todos los niveles.

        Le dimos  importancia tambi‚n  a  la  investigaci¢n cl¡nica en donde
participaron la mayor¡a de los miembros de nuestro grupo.

        En lo asistencial exigimos  de  entrada  un n£mero de camas para los
indigentes. As¡, cientos de pacientes  fueron operados  sin cargo alguno. La
mayor¡a de nuestros pacientes proven¡an de las obras  sociales. El sanatorio
ten¡a contrato con las m s importantes de aquel entonces.

        La relaci¢n  con el  sanatorio fue muy clara: los honorarios, provi-
nieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internaci¢n, del sanatorio
(sin duda la mayor tajada).

        Nosotros  con  los honorarios pagamos las residencias y las secreta-
rias y nuestras entradas se distribu¡an entre los m‚dicos proporcionalmente.

        Nunca permit¡ que se tocara un solo peso de  los que no  nos corres-
pond¡a. A  pesar de que  los directores aseguraban que no hab¡a retornos, yo
conoc¡a  que  s¡  los  hab¡a.  De  vez  en cuando, a  pedido de su director,
saludaba a los sindicalistas de turno, que agradec¡an nuestro trabajo.

        Este era nuestro £nico contacto.

        A mediados de la d‚cada del 70, comenzamos a organizar la Fundaci¢n.
Primero con  la  ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigaci¢n
b sica que tanta satisfacci¢n nos ha dado y luego la construcci¢n del Insti-
tuto de Cardiolog¡a y cirug¡a cardiovascular.

        Cuando entr¢  en  funciones,  redact‚ los 10 mandamientos que deb¡an
sostenerse a  rajatabla,  basados en el lineamiento  ‚tico que siempre me ha
acompa¤ado.

        La  calidad de  nuestro trabajo, basado en la tecnolog¡a incorporada
m s  la  tarea  de  los  profesionales seleccionados hizo que no nos faltara
trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupci¢n imperante en la
medicina  (parte de la tremenda corrupci¢n que ha contaminado a nuestro pa¡s
en todos los niveles sin l¡mites de ninguna naturaleza).

        Nos hemos negado sistem ticamente a quebrar los lineamientos ‚ticos,
como consecuencia,  jam s dimos un solo peso de retorno. As¡, obras sociales
de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

        ­ Lo que  tendr¡a que narrar de las innumerables entrevistas con los
sindicalistas de turno!

        Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean funda-
mentalmente con  el  dinero de las obras sociales que corresponde a la aten-
ci¢n m‚dica.

        Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto  lo  pueden certificar los m‚dicos
de mi pa¡s  que  para sobrevivir deben aceptar participar del sistema imple-
mentado a lo largo y ancho de todo el pa¡s.

        Valga un  solo  ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros,
(creo desde el a¤o 94 o 95)  de 1.900.000 pesos; la hubi‚ramos cobrado en 48
horas si hubi‚ramos aceptado  los retornos que se nos ped¡an (como es l¢gico
no a m¡ directamente).

        Si hubi‚ramos aceptado  las condiciones imperantes por la corrupci¢n
del sistema (que se ha  ido  incrementando en estos £ltimos a¤os) deber¡amos
tener 100 camas m s. No dar¡amos abasto para atender toda la demanda.

        El que quiera negar  que todo  esto es cierto que acepte que rija en
la Argentina, el principio fundamental  de la libre elecci¢n del m‚dico, que
terminar¡a con los acomodados de turno.

        Los mismo ocurre con  los  pacientes  privados (incluyendo los de la
medicina prepaga), el m‚dico que env¡a a estos pacientes por el  famoso ana-
ana sabe, espera, recibir una jugosa participaci¢n del cirujano.

        Hace much¡simos a¤os debo escuchar aquello de que ­Favaloro no opera
m s! ¨De d¢nde proviene este infundio?. Muy simple: el paciente es estudiado.
Conclusi¢n, su cardi¢logo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y
expresa sus  deseos de que yo lo opere. '¨Pero c¢mo, usted no sabe que Fava-
loro no opera  hace  tiempo?'. 'Yo le  voy a  recomendar un cirujano de real
valor, no se preocupe'. El  cirujano 'de real  valor' adem s de su capacidad
rofesional retornar  al cardi¢logo mandante un 50% de los honorarios!

        Varios  de  esos  pacientes han venido a mi consulta no obstante las
'indicaciones' de su cardi¢logo. '¨Doctor,  usted sigue operando?' y una vez
m s debo explicar  que  s¡, que  lo sigo haciendo  con el mismo entusiasmo y
responsabilidad de siempre.

        Muchos de  estos cardi¢logos,  son de  prestigio nacional e interna-
cional. Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart
y entonces s¡, all¡ me brindan toda clase  de  felicitaciones y abrazos cada
vez  que  debo exponer alguna 'lecture' de significaci¢n. As¡ ocurri¢ cuando
la de  Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardi¢logos argentinos me
abrazaron, algunos con l grimas en los ojos. Pero aqu¡, vuelven a insertarse
en el 'sistema' y el dinero es lo que m s les interesa.

        La corrupci¢n  ha  alcanzado  niveles  que  nunca  pens‚ presenciar.
Instituciones  de  prestigio, como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires,
con excelentes profesionales  m‚dicos,  env¡an empleados bien entrenados que
visitan a los m‚dicos cardi¢logos en sus consultorios.  All¡ les explican en
detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibir n no sola-
mente por la cirug¡a, los  m‚todos  de  diagn¢stico no invasivo (Holter eco,
c mara y etc., etc.) los  cateterismos,  las angioplastias, etc. etc., est n
incluidos.

        No es  la £nica instituci¢n. M‚dicos de la Fundaci¢n me han mostrado
las hojas que  les dejan  con todo  muy bien explicado. Llegado el caso, una
vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitar  nuevamente al
cardi¢logo,  explicar  en detalle 'la  operaci¢n  econ¢mica' y ­entregar  el
sobre correspondiente!.

        La situaci¢n actual de la  Fundaci¢n  es  desesperante,  millones de
pesos a cobrar de tarea  realizada,  incluyendo pacientes de alto riesgo que
no podemos rechazar. Es f cil decir 'no hay camas disponibles'.

        Nuestro juramento m‚dico lo impide.

        Estos pacientes  demandan  un alto costo raramente reconocido por la
obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que correspon-
den a la construcci¢n y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los
bancos, los m‚dicos  con atrasos de  varios meses.. Todos nuestros proyectos
tambalean y cada vez m s todo se complica.

        En Estados Unidos,  las grandes instituciones m‚dicas, pueden reali-
zar su  tarea asistencial, la docencia y la investigaci¢n por las donaciones
que reciben.

        Las cinco facultades m‚dicas m s  trascendentes reciben ­m s de  100
millones de d¢lares cada una! Aqu¡, ni so¤ando.

        Realic‚ gestiones en el BID que nos ayud¢ en la etapa inicial y luego
publicit¢ en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus
logros!. Envi‚ cuatro cartas a Enrique Iglesias,  solicitando ayuda  (­Tiran
tanto dinero por la  borda en esta  Latinoam‚rica!)  todav¡a estoy esperando
alguna respuesta.  Maneja miles de millones de d¢lares, pero para una insti-
tuci¢n que ha entrenado centenares de m‚dicos desparramados por nuestro pa¡s
y toda Latinoam‚rica, no hay respuesta.

        ¨C¢mo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

        Es indudable  que  ser  honesto,  en esta sociedad corrupta tiene su
precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

        La mayor¡a del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a
la C. Clinic , le dec¡a al Dr. Effen  que  sab¡a de antemano que iba a tener
que luchar y le recordaba que Don Quijote era espa¤ol!

        Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

        El proyecto de la Fundaci¢n tambalea y empieza a resquebrajarse.

        Hemos  tenido  varias  reuniones,  mis  colaboradores  m s cercanos,
algunos de ellos compa¤eros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional
de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundaci¢n debemos incorporar-
nos al 'sistema'.

        S¡ al retorno, s¡ al ana-ana.

        'Pondremos gente a organizar todo'.  Hay  'especialistas'  que saben
como hacerlo. 'Deb‚s dar un  paso al  costado.  Aclararemos que vos no sab‚s
nada,  que no  est s  enterado'. 'Deb‚s  comprenderlo si  quer‚s salvar a la
Fundaci¢n'

        ­Qui‚n va a creer que yo no estoy enterado!

        En este momento y a esta edad terminar con los principios ‚ticos que
recib¡ de mis padres, mis maestros y profesores  me  resulta  extremadamente
dif¡cil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

        Joaqu¡n V. Gonz lez,  escribi¢  la lecci¢n  de  optimismo que se nos
entregaba al recibirnos: 'a m¡ no me ha derrotado nadie'.  Yo no puedo decir
lo mismo. A m¡ me ha derrotado esta sociedad corrupta que  todo lo controla.
Estoy cansado de recibir homenajes  y elogios al  nivel  internacional. Hace
pocos d¡as fui incluido  en  el grupo selecto de las leyendas del milenio en
cirug¡a cardiovascular. El a¤o pasado deb¡ participar en varios pa¡ses desde
Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

        '­La leyenda, la leyenda!'

        Quiz  el pecado capital que he cometido, aqu¡ en mi pa¡s, fue expre-
sar siempre  en  voz alta  mis  sentimientos, mis cr¡ticas, insisto, en esta
sociedad del  privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras
la mayor¡a vive  en la miseria  y la desesperaci¢n. Todo esto no se perdona,
por el contrario se castiga..

        Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinci¢n de nin-
guna naturaleza. Mis colaboradores  saben  de mi inclinaci¢n por los pobres,
que viene de mis lejanos a¤os en Jacinto Arauz.

        Estoy cansado de  luchar y  luchar,  galopando contra el viento como
dec¡a Don Ata.

        No puedo cambiar.

        No ha sido una decisi¢n f cil pero s¡ meditada.

        No se hable de debilidad o valent¡a.

        El cirujano vive con la muerte, es su compa¤era inseparable, con
ella me voy de la mano.

        S¢lo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le
pido que tenga un poco de piedad.

        Estoy tranquilo... Alguna vez en un acto acad‚mico en USA se me
present¢ como a un hombre bueno que sigue siendo un m‚dico rural. Perd¢nenme,
pero creo, es cierto. Espero que me recuerden as¡.

        En estos d¡as he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales,
provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

        En la  Fundaci¢n  ha comenzado  a  actuar  un  comit‚ de crisis con
asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las  primeras cesant¡as.
Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados.

        El lunes no podr¡a dar la cara.

        A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colabora-
dores, a mis amigos, recuerden que llegu‚ a los 77 a¤os. No aflojen, tienen
la obligaci¢n de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad,
que no es poco.

        Una vez  m s reitero  la obligaci¢n  de cremarme inmediatamente sin
perder tiempo y tirar mis cenizas en  los  montes cercanos a Jacinto Arauz,
all  en La Pampa.

        Queda  terminantemente  prohibido  realizar ceremonias religiosas o
civiles.

        Un abrazo a todos.
ÉÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ»       
º Osvaldo F. Zappacosta. Barrio Garay (GF05tg) Alte. Brown, Bs As, Argentina.º
º Mother UMC æPC:AMD486@120MHz 32MbRAM HD SCSI 4.1Gb MSDOS 7.10 TSTHOST1.43C º
º                 Bater¡a 12V 70AH. 6 paneles solares 10W.                   º
º                 oszappa@yahoo.com ; oszappa@gmail.com                      º
ÈÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍͼ


Read previous mail | Read next mail


 26.03.2026 03:05:23lGo back Go up